Raíces.

El Alba que amanece no es el mismo

que un diciembre me vio nacer.

 

Este mar lava mis lágrimas.

Sirve de transporte para los “Te extraño”

atorados en mis ojos.

Llévalos a su destino.

 

Aún sigue el año cegándose entre

verano e inviernos, solo queda soñar.

 

Sueño con el invierno que viste de novia las calles.

Pero, el Rocío navideño

me hace olvidar ese velo blanco

para extrañar y odiar las cosas

que no tengo, que no he hecho.

 

Lluvia decembrina, riegas mi sueño de

semillas que no germinan, para que florezcan

en la maldita primavera que no conocí

y que me permita la vida con desfachatez

volver a dormir en mis raíces.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s